JORNADAS DE MONTAÑA

Os invitamos a participar en las jornadas de Montaña que hemos preparado.

Mendi jarduerak 2021

 

 

Despidiendo el 2020

Hola, montañero/a:

Ha llegado la hora de decir adiós a 2020; se nos ha ido este año tan especial. ¡¡Por fin!! No. No vamos a responsabilizarle al año de nada malo. Ha sido como ha sido y ¡vale! Lo tenemos asumido.

Se nos han fastidiado la mayoría de las intenciones y los planes que teníamos. Las y los montañeros “de siempre” hemos dejado de lado las actividades y salidas organizadas y hemos mantenido nuestra afición en grupos muy reducidos. O casi en solitario.  La verdad que ha sido triste.  Pero, aunque parezca mentira, nuestros montes y hermosos rincones han estado a tope: familias enteras, chicas y chicos jóvenes, gente madura… Como si la afición al monte hubiese resucitado súbitamente. ¡Qué alegría!  ¡Bienvenidos nuevos y nuevas montañeras!

La duda, si habrán empezado a subir al monte más huyendo de la ciudad que atendiendo a la llamada de la naturaleza. ¡Da lo mismo! Seguro que más de uno/a se ha dado cuenta de la felicidad tan inmensa que se siente al disfrutar de los parajes tan hermosos que tenemos ahí cerca. “¡Qué bonito!” le sale del alma, más de una vez, a alguien que conocemos.

Y una simple petición: que tanto los montañeros/as “de siempre” como los nuevos/as tenemos que hacer un esfuerzo especial, para preservar tal cual, tanta belleza, para dejarle  desarrollar su tarea a la naturaleza.

¡Y ahora el cohete! ¡BIEN VENIDO 2021! Que seamos felices y a ver si tenemos oportunidad de preparar nuevos planes (al menos unos pocos) y llevarlos a cabo en amistad. ¡Ojalá el monte nos dé la posibilidad de juntarnos!  ¡Hasta la vista!  Un abrazo.

IRATXOKO MENDI TALDEA

TRAMITACIÓN DE LICENCIAS

Próximamente procederemos a renovar los carnets de federados 2021. En la hoja que adjuntamos aparecen las modalidades y precios.

Nos dices, por favor, si sigues interesada/o en renovar la licencia, qué modalidad te interesa y si quieres recibir la revista Pyrenaica o no (12€ mas).

Por favor, responde para el día 20 a fin de que se puedan recibir las licencias a principios de año.

El abono hay que realizarlo en la siguiente cuenta:

Caja Rural, ES85 3008 0033 2528 8147 2316.

Eskerrik asko.

PRECIOS:

https://www.iratxoelkartea.com/wp-content/uploads/2020/12/PRECIOS-LICENCIAS-2021.pdf

12-10-2020 – LA VIEJA LLAMADA DE OCTUBRE: LA TRAVESÍA BELATE-BERUETE 12-10-2020

Lo anunciado: lluvia a cántaros  a las siete de la mañana, cuando nos hemos juntado en la puerta de Iratxo. En la puerta, porque la sociedad está cerrada a causa de la pandemia. Dos que pensaban venir nos han hecho saber que, al ver el tiempo que hace, han decidido quedarse en la cama. ¿Los únicos sensatos? Los y las otras ocho, dispuestos a partir, sabedores de los que se avecina. ¿Cómo echarse atrás?

Nada más ponerse el taxi en marcha ha escampado.  “Seguro que en Belate no estará así”. José, el taxista ha lanzado la idea de que, si le llamamos, puede salir al alto de Orokieta, a Gorostieta. ¿Y si no hay cobertura?  En todo el trayecto recorrido en coche, ni gota. Increíble. En Venta Quemada, oscuridad completa, a pesar de ser las 7:30 pasadas. No llueve. Ni un solo cazador. Extraño.

Saltamos la alambrada casi a oscuras apartando a palos las zarzas que cierran el camino. Nada más pisar la pradera empieza el chapoteo; el regacho discurre crecido. Dos disparos desde nuestra izquierda, las dos primeras notas del concierto que solemos escuchar en el largo camino. Aunque parezca mentira, no oiremos ninguno más. “¿Estarán desapareciendo los cazadores?”.

Y sigue escampado. “No es lo de menos partir sin lluvia”. La maleza se está apoderando de los senderos. Las zarzas y los helechos son los dueños,  a pesar de que hay bastantes ovejas y yeguas. Por fin hemos llegado a la pista y, ascendiendo al alto de Putzueta (1063m) el fuerte y frío viento sacude violentamente la bandera negra que Doris lleva atada a su mochila. Menos mal que no llueve.  Por esa bolsa de basura la mochila lo tenía claro. Habrá que regalarle un cubremochilas de verdad. En el rincón de la borda, el pastor que nos hemos  encontrado otras veces. Tiene el rebaño recogido en el aprisco. “Pasará sin llover”, nos ha animado. Los pastores suelen acertar. ¿Cómo? Maximo nos recuerda las palabras de un pastor de Lerín: “Hoy lloverá porque los pájaros han bajado a beber al río”.

Hemos disfrutado del bocata junto a las acostumbradas dos hayas gigantes, la mayoría tiesos porque no hay nada seco.  Muy cerca, del nacedero que estos años estaba seco mana agua a borbotones creando un riachuelo. Nos ha tocado desviarnos un poco para no mojarnos más los pies.

En los puestos de paloma y chabolas que nos encontramos en el camino no se ve a nadie. “Hoy ni siquiera subirán a los puestos”. Junto a la cruz, le hemos contado a Máximo la trágica historia de los dos jóvenes amantes de Eltzaburu y Saldias. No han coincidido todas las versiones, pero…

Ha empezado a llover por primera vez y hemos tenido que sacar paraguas y capas. La niebla impide ver el embalse de Leurtza. Tendrá que ser en otra ocasión. La chabola de los amigos leitzarras de Doris, vacía. Ha escampado antes de alcanzar la pista que lleva a Gorostieta. Olvidándonos de la pista, las y los caminantes nos hemos dirigido hacia el alto de Otedegi, aunque hay quien se ha arrepentido. Ya  en el descenso, alguien ha gritado “¡Manolo!”, las pastas y el rico café en el recuerdo. En vano. Hemos estrenado las mesas y bancos que han puesto en el merendero de Gorostieta picando lo que llevamos en las mochilas. De pie y guardando las distancias: cuatro en torno a una mesa, otros cuatro junto a la mesa de al lado. Se comenta que el año que viene nos sentaremos a comer las pastas y tomar el café que prepara Iratxo. A ver si es verdad.

Un par de horas hasta Beruete. Dos o tres cuestas, la última algo larga. Previamente hay que atravesar una ladera de fuerte pendiente. El camino se ha vuelto riachuelo, baja agua de la ladera por cualquier sitio. Al ascender la última cuesta seria, a mil metros, una bonita falsa oronja (Amanita muscaria) nos ha ofrecido la escusa para hacer una paradica, y nuestras fotógrafas artistas han aprovechado la ocasión para inmortalizar a la seta y al grupo.

A partir de este punto el camino es fácil; no hay casi cuestas. Sin embargo, el río Otsola baja crecido y algunas han tenido que alejarse bastantes metros para poder vadearlo sin meterse en el agua. El pequeño río, que otros años se nos ha mostrado humilde y silencioso, nos ofrece como regalo, en dirección a Arrarats, ruidosos saltos de agua. Las hayas más hermosas que crecen junto al camino que conduce el agua a Beruete están amenazados; los han marcado para tirarlos. No está mal que los tiren, aunque nos den pena. ¿Pero cómo estará el camino el próximo año? Habrá que buscar alguna alternativa.

Una de nosotros tenía la intención de coger castañas antes de llegar a Beruete, pero tendrá que guardar la bolsa para otra ocasión. Ni castañas ni hongos… A pesar de ello, contentos/as  porque hemos tenido un tiempo que no esperábamos.

Antes de montar en el taxi, la lluvia. “Ahora que caiga, si quiere”.

FOTOGRAFIAS:https://www.iratxoelkartea.com/multimedia/fotos/montana/?preview_id=82&preview_nonce=dd364bfca8&_thumbnail_id=-1&preview=true

 

Oskar

Hemos perdido a Oskar y estamos tristes. Muy apenados/as. Él, sin embargo, no nos dejaría en paz, y, lo mismo que en las fotos, acabaríamos brindando, alegres. Dondequiera que estuviese, contagiaba alegría de vivir, contento, fuerza, optimismo…
No perteneció a Iratxo Mendi Taldea, pero como si lo hubiera sido. Compartimos muchos momentos y tareas. Demasiado pocos. Oskar fue, como padre, uno de los promotores de la Ibiladi Txiki dentro de la organización de la Sakanako Ibilaldia.
Siempre dispuesto a todo, cuando y donde fuese. El no no cabía en su diccionario. Le pidiésemos lo que le pidiésemos: “Sí, hombre”. Solía andar limpiando caminos con la motosierra y la desbrozadora, traía banderolas y participaba en el marcaje con Ipe. El mismo día de la marcha, para las 4:30 estaría puntual cumpliendo con la tarea encomendada. Eso, sí: a las 7:30, disfrutaba con el par de huevos con jamón y menudo ambiente creaba a su alrededor. Lo suyo era la compañía. Sembraba carcajadas.


El día de noche vieja, venía sin fallar para la ocho, con su tractor, acompañado de Zato, su perro, para cargar en Iratxo las txistorras el tocino, el vino y la sidra y todo lo demás para subirlos a la Trinidad. Hace tres años, estando grave en el hospital, mandó a Ipe, su hermano, para no fallar ese día. Hacia el otoño, todos los años íbamos a la leña para la Trinidad. Con Oskar se podía ir a gusto a donde fuese.
Muchas gracias, Oskar, por todas las horas que nos regalaste. Para ti éramos verdaderos carrozas, pero te arreglabas con cualquiera; nos rejuvenecías.
¡Cómo nos va a costar llenar tu vacío! Pero no nos robarán los recuerdos.
Hasta la vista, Oskar.